• Este alimento, símbolo de la identidad de México, se ha convertido en el compañero inseparable de los astronautas. 

La misión Artemis II no solo está haciendo historia por ser el primer viaje tripulado hacia la Luna en más de 50 años, sino también por los curiosos detalles de su logística alimentaria. Entre el equipamiento de alta tecnología de la nave Orion, se encuentra un elemento básico de la gastronomía mexicana que ha logrado "vencer" al pan tradicional en la carrera espacial: la tortilla.

Este alimento, símbolo de la identidad de México, se ha convertido en el compañero inseparable de los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen en su travesía de diez días fuera de la órbita terrestre.

¿Por qué las tortillas son mejores que el pan en condiciones de microgravedad?

Aunque parezca una elección puramente cultural o de sabor, la razón por la que la NASA prefiere las tortillas sobre el pan de caja es estrictamente técnica y de seguridad. En el entorno de microgravedad de la nave espacial, las migas de pan representan un peligro real y constante.

A diferencia del pan, que se desmorona fácilmente, las tortillas tienen propiedades únicas para el espacio:

  • Ausencia de migas: Las partículas flotantes de pan podrían introducirse en los ojos de los astronautas o, peor aún, dañar los delicados paneles eléctricos y sistemas de ventilación de la Orion.

  • Versatilidad y durabilidad: Las tortillas ocupan menos espacio y permiten envolver otros alimentos sin ensuciar la cabina.

  • Seguridad interna: Al no generar residuos sólidos volátiles, garantizan que los filtros de aire de la nave funcionen sin obstrucciones durante los 400,000 kilómetros de viaje.

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¿Desde cuándo la NASA utiliza este alimento mexicano en sus misiones?

La tradición de llevar tortillas al espacio no es nueva, pero su presencia en Artemis II refuerza su importancia en misiones de larga duración. El pionero de esta tendencia fue el astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela, quien en 1985, durante la misión del transbordador Atlantis, solicitó incluir tortillas en el menú.

Desde entonces, la NASA perfeccionó la receta para crear una versión de larga duración (capaz de mantenerse fresca hasta por 18 meses) que no genera moho y mantiene su flexibilidad. Lo que comenzó como una petición especial se ha transformado en un estándar de la alimentación espacial, demostrando que la ingeniería culinaria mexicana es la solución perfecta para comer sin riesgos a miles de kilómetros de la Tierra.

Con este "toque mexicano", la misión Artemis II continúa su rumbo hacia el satélite natural, demostrando que la ciencia y la cultura pueden ir de la mano incluso en la última frontera.