- El auriverde participó en los Campeonatos Nacionales Universitarios ANUIES 2025.
Con solo 17 años, Yael Emiliano Nava Villa ha demostrado que la excelencia no tiene por qué elegir un solo camino. Mientras la mayoría de los jóvenes de su edad apenas se adaptan al ritmo de la universidad, él ya celebra un debut histórico: la conquista de cuatro medallas en los Campeonatos Nacionales Universitarios ANUIES 2025.
Estudiante del primer semestre de Ingeniería en Computación, Yael ha logrado lo que pocos: equilibrar el rigor de las ciencias exactas con la disciplina del alto rendimiento. Lo que comenzó a los seis años como una forma de canalizar su energía infantil, hoy lo ha llevado a lo más alto del podio en Jalisco, representando con orgullo al Estado de México y a su máxima casa de estudios.
El desafío de los 1,500 metros: Un oro forjado con resiliencia
La participación de Nava Villa en el Nacional ANUIES no fue solo una exhibición de talento, sino una prueba de madurez mental. A pesar de su experiencia, el joven nadador enfrentó distancias nuevas y retos inesperados que pusieron a prueba su concentración.
Su victoria más comentada fue en los 1,500 metros libres, una prueba que nadaba por primera vez en competencia. "Me falló la cuenta y me paré un 100 antes, pero recuperé y gané el oro", relata con la naturalidad de quien sabe dominar el caos bajo el agua. Además de esta hazaña, Yael se coronó con el oro en los 400 metros libres y 200 metros dorso, sumando un bronce en los 200 metros combinados, consolidándose como un atleta polivalente.

La mentalidad detrás del éxito: "Si la mente vence, el cuerpo también"
Para Yael, la natación es mucho más que un deporte; es su terapia y el motor que impulsa su desempeño académico. Su rutina es un ejemplo de organización milimétrica: gimnasio por la mañana, clases de ingeniería durante el día y práctica acuática por la tarde. Esta estructura no solo le da resistencia física, sino la claridad mental necesaria para sus estudios.
"La natación me relaja la mente y puedo concentrarme más en la escuela", afirma el universitario. Su enfoque es claro: cuando está en la Facultad, su mente es 100% académica; cuando toca lanzarse al agua, la concentración es total. Para Yael, el secreto del triunfo reside en una frase que lo acompaña siempre: “Una vez que la mente vence, el cuerpo lo hará también”. Con esta filosofía, el joven ingeniero se perfila no solo como una promesa del deporte nacional, sino como un ejemplo de la formación integral universitaria.