- La Secretaría de Salud Edomex advierte sobre el incremento de padecimientos como golpe de calor.
La Secretaría de Salud estatal emitió un llamado urgente a la población para extremar precauciones ante los riesgos a la salud ocasionados por la canícula. Durante este fenómeno, caracterizado por temperaturas extremas y sequía intraestival, la dependencia advierte sobre el incremento de padecimientos como golpe de calor, deshidratación e infecciones intestinales, especialmente en la región sur del estado y el nororiente del Valle de México, donde el termómetro puede alcanzar entre 35 y 40 grados Celsius.
¿Cuáles son los riesgos a la salud y el aumento de enfermedades durante la canícula?
La Secretaría de Salud advirtió que durante este periodo, el cual se prevé que concluya a finales de agosto, las enfermedades diarreicas agudas y las intoxicaciones alimentarias pueden incrementarse hasta un 15% en comparación con otras épocas del año. Esto ocurre debido a que el calor acelera la descomposición de productos como carnes, lácteos y alimentos preparados, además de propiciar la proliferación de patógenos causantes de salmonelosis, cólera y rotavirus.
Aunado a esto, la combinación de la canícula con el fenómeno de El Niño genera niveles elevados de radiación ultravioleta (UV) entre las 10:00 y las 16:00 horas, así como condiciones que favorecen la formación de ozono. El aumento de contaminantes atmosféricos puede desencadenar irritación en ojos y oídos, además de agravar enfermedades respiratorias crónicas como el asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
¿Qué medidas de prevención recomienda la Secretaría de Salud?
Para mitigar los efectos de las altas temperaturas y prevenir complicaciones médicas, las autoridades sanitarias recomiendan adoptar las siguientes acciones de autocuidado:
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Protección solar e hidratación: Evitar la exposición directa al sol y la actividad física al aire libre de 10:00 a 16:00 horas, usar bloqueador solar con FPS superior a 50, vestir ropa ligera de colores claros y consumir un mínimo de dos litros de agua natural al día.
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Higiene y manejo de alimentos: Lavarse las manos frecuentemente, desinfectar frutas y verduras, cocinar adecuadamente los alimentos, refrigerarlos inmediatamente tras su enfriamiento y desechar cualquier comida expuesta al calor por tiempo prolongado.
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Atención médica oportuna: Acudir a la unidad de salud más cercana ante cualquier síntoma o malestar, evitando estrictamente la automedicación.