**Cansados de los talamontes, a éstos les quitan tres unidades y las hacen arder en la carretera libre México-Toluca
**Los criminales lograron huir de la enardecida turba
Por: Diana Solórzano y Arturo Callejo.
Imágenes: Diana Solórzano.
En el transcurso de este lunes, comuneros se percataron de que en la zona boscosa de San Pedro Atlapulco, municipio de Ocoyoacac y que colinda con la capital del país, había tres camionetas de tres y media toneladas, en las que, en sus chasis, los talamontes solían transportar madera ilegal recién cortada de los bosques de la comunidad.
Por lo que se apoderaron de las unidades para luego llevárselas a la plaza principal de la localidad y posteriormente trasladarlas a pie de carretera libre México-Toluca, donde con bidones les rociaron gasolina y les prendieron fuego.
Entre la quemazón que derivó también en el cierre de la importante vía de comunicación que enlaza a la Ciudad de México con la capital mexiquense y municipios como el mismo Ocoyoacac, Lerma, San Mateo Atenco, Santiago Tianguistenco y Xalatlaco, por ejemplo, se oían como las llantas explotaban por el calor, al tiempo en que el denso humo negro se desprendía de las camionetas que se consumieron en su totalidad.
Además, los enardecidos comuneros de San Pedro Cholula llevaron una maquinaria pesada para hacer zanjas en las entradas o salidas de una parte de la zona boscosa a fin de que las camionetas de los delincuentes ya no puedan entrar a saquear los bosques de esa zona del Estado de México.
Tala ilegal en la región
Esta práctica se ha hecho común desde hace más de 15 años en municipios como Ocoyoacac, Lerma, Ocuilan y Malinalco, por citar algunas demarcaciones y en algunos casos también se han registrado enfrentamientos con talamontes.
En recientes fechas se enfrentaron talamontes con la autoridad
En la comunidad de Santa Martha, en Ocuilan, vecinos alertaron a las autoridades que una vieja camioneta bajaba de la zona boscosa con troncos recién cortados, por lo que elementos de la Guardia Nacional acudieron para atender la denuncia y fueron recibidos a balazos por parte de los criminales.
En su huida, los talamontes perdieron el control de la pesada unidad y fueron a parar a la sala de una vivienda, perforando el muro. Por fortuna, sus moradores ya estaban en otra parte de su casa.