- Raparlas por completo o dejarlas en el coche son errores que pueden costarles la vida, advierte veterinaria.
Por: Jimena Guzman
Fotos: Especial
La especialista en veterinaria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Julieta Guzmán García, advirtió que las mascotas son más vulnerables al calor que los humanos y ofrecío una serie de recomendaciones concretas para evitar que su salud se ponga en riesgo durante esta temporada.
Esto, en el contexto de las altas temperaturas registradas en el país y donde, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, municipios del sur del Estado de México como Valle de Bravo alcanzan los 29°C, Tejupilco los 34°C, Luvianos los 37°C, Ixtapan de la Sal los 31°C y Malinalco los 30°C; mientras que municipios del oriente, como Ecatepec de Morelos, Nezahualcóyotl y Tecámac, registran hasta 30 grados centígrados.
Guzman García señaló que a diferencia de las personas, los animales no regulan su temperatura corporal de la misma manera.

Lo hacen principalmente mediante el jadeo, la disipación de calor a través de la piel y el pelaje, y en menor medida por el sudor que producen en las almohadillas de sus patas.
Esta limitación los hace especialmente propensos a sufrir golpes de calor.
Lo básico es garantizarles agua limpia y fresca en todo momento, espacios con sombra y buena ventilación, y nunca dejarlos dentro de vehículos o lugares cerrados, donde la temperatura puede dispararse en minutos y poner en riesgo su vida.
Una práctica que ha cobrado fuerza entre vecinos es colocar recipientes con agua fresca en banquetas y espacios públicos para perros y gatos callejeros, quienes no tienen quien los cuide durante las altas temperaturas.
Para los paseos, la recomendación es salir temprano por la mañana o en la tarde-noche, evitando las horas de mayor intensidad solar.
Antes de salir conviene colocar la mano sobre el pavimento para verificar que no esté demasiado caliente, ya que el suelo puede causar quemaduras graves en las almohadillas.
Uno de los errores más frecuentes es rapar completamente a la mascota creyendo que así soportará mejor el calor, cuando en realidad el pelaje también cumple una función protectora frente a las altas temperaturas.
De igual forma, ponerles botitas o ropa innecesaria puede impedir que el cuerpo disipe el calor correctamente.
Hay mascotas con mayor riesgo: cachorros, animales de edad avanzada, razas braquicéfalas como bulldogs o pugs, y aquellas con sobrepeso o enfermedades previas. Sin embargo, ninguna está exenta.
Los signos de un golpe de calor son jadeo excesivo, salivación abundante, vómito, debilidad y desorientación.
Ante cualquiera de estos síntomas, hay que llevarla a un lugar fresco, ofrecerle agua, enfriarla de forma gradual sin usar agua helada y acudir de inmediato al veterinario.