**Por 10 años consecutivos, el Parque Ecoturístico Bosque Esmeralda alberga este ser vivo que es uno de los más afectados por la tala ilegal que se practica en la zona de Los Volcanes

**Este año dicho lugar fue centro de atención del turismo del interior de la república mexicana y del extranjero, como chinos, coreanos y japoneses

Por: Arturo Callejo.

Video y foto: Arturo Callejo.

La canícula de este año hizo que la temporada de lluvias llegara un mes y medio antes a la región de los Volcanes, donde en el ejido Emiliano Zapata, del municipio de Amecameca y en el Parque Ecoturístico Bosque Esmeralda, el próximo domingo 2 de agosto terminará el fenómeno natural de la luciérnaga.

En este sitio ubicado a unas cuatro horas caminando a la zona principal del Iztapopo, existen ocho especies de luciérnaga, de estas cuatro son diurnas, tres bioluminiscentes y una endémica, que es la Photinus esmeraldensis, mientras que la Photinus palaciosi habita en el Eje Neovolcánico y se ve en regiones de los estados de México, Tlaxcala y Puebla. 

Hace 10 años, recordó Rafael Eugenio Parrilla Arroyo, director general del Parque Ecoturístico Bosque Esmeralda, se comenzó a trabajar con una población de 180 mil luciérnagas por hectárea y hoy en día se calculan 432 mil animalitos por hectárea de zona boscosa de encino-pino.

Tres son los objetivos del parque

El especialista indicó que con estas instalaciones se hace la restauración, la conservación y la investigación, “tenemos la posibilidad de compartir el comportamiento de la luciérnaga, el hábitat, sus hábitos alimenticios y ecosistemas que prefieren.

Le gusta la baja temperatura y poco viento y justo en Bosque Esmeralda se ubican en un bosque de encino-pino que preferentemente es el que más le agrada a la luciérnaga”, acentuó el estudioso.

Actualmente en el mundo se calcula que existen dos mil tipos de luciérnagas y de este número 94 especies están en nuestro país, siendo una de sus principales funciones el no dejar que haya grandes plagas, pues se alimentan de “gallinas ciegas”, que surgen en las milpas de maíz, por ejemplo.

Salvan a los arbolitos de Navidad 

“Es un controlador biológico, nos damos cuenta de que un árbol de Navidad ya no es atacado por la “gallina ciega”, sino que las larvas de la luciérnaga se alimentan de ellas. Tienen un impacto muy interesante en la naturaleza”, externó Parrilla Arroyo. 

Se destaca que si existen colonias importantes de luciérnagas indica que el bosque está sano, de lo contrario, si la población de este animalito disminuye significa que el bosque está enfermo de alguna plaga o se practica la tala ilegal.

Factores que afectan a esta especie

Y si bien en la región mexiquense de los Volcanes la luciérnaga no está en riesgo de extinción, la contaminación luminosa, el cambio de uso de suelo y la modificación de su hábitat generan que muera.

Mientras que, en Bosque Esmeralda hay todas las condiciones ambientales para que la luciérnaga se mantenga en población importante.

“El hábitat tiene que ser un bosque de encino-pino o de encino, debe tener una temperatura que oscile entre los 10° C y los 14° C, siendo los 12° la temperatura óptima, en cuanto a porcentaje de humedad puede ir del 75 por ciento al 85 por ciento, siendo el 80 por ciento la óptima.

La luz no le gusta, normalmente cuando hay luna llena se esconde, se mantiene en los espacios más oscuros. El humo no es buen elemento porque es un gas de efecto invernadero, incrementa la temperatura y debemos recordar que la luciérnaga necesita una temperatura promedio de 12° Celsius”, ahondó el especialista en vida silvestre.

Finalizó que el factor de mayor riesgo para este ser vivo es la tala ilegal que altera cualquier ecosistema, pues se incrementa la temperatura,  disminuye la humedad, hay más luminosidad y esos elementos no son favorables.