**El ayuntamiento y el DIF Toluca hicieron realidad los XV años de 150 adolescentes en situación de vulnerabilidad

**Entre las festejadas estuvo Ximena, una joven con discapacidad que celebró su fiesta rodeada de su familia

Por: Jimena Guzmán 

Fotos: Jimena Guzmán

Para Naomi Morales Nava, la posibilidad de tener una fiesta de XV años parecía lejana.

Cuando escuchó en su secundaria sobre una convocatoria para participar en una celebración colectiva, dudó en contarle a su mamá porque pensó que quizá no aceptaría. 

Hoy, con vestido, corona y rodeada de su familia, aseguró que está cumpliendo uno de sus sueños

"Estoy cumpliendo mi sueño gracias a ellos", expresó Naomi. 

La joven contó que elegir el vestido no fue sencillo debido a la gran cantidad de opciones disponibles, pero finalmente encontró el que quería para una fecha que imaginó durante años.

Como ella, 150 adolescentes en situación de vulnerabilidad participaron en la celebración colectiva "Sueños de Esperanza, Mis 15 años", organizada por el Ayuntamiento de Toluca y el Sistema Municipal DIF, una iniciativa que permitió a decenas de jóvenes vivir una experiencia que para muchas familias habría sido imposible costear.

Las quinceañeras recibieron vestido, maquillaje, peinado, corona, transporte, alimentos y acompañamiento para celebrar una de las tradiciones más importantes de la cultura mexicana, gracias al apoyo de empresarios, organizaciones civiles y ciudadanos que se sumaron a la causa.

Historias que conmueven 

Para Ana Valeria Sánchez Jiménez, la noticia llegó de manera inesperada. 

Su familia ya participaba en programas del DIF cuando su abuelita recibió una llamada para preguntarle si deseaban integrarse a la celebración.

La adolescente relató que sintió una mezcla de emociones cuando supo que tendría la oportunidad de celebrar sus XV años junto a otras jóvenes que compartían la misma ilusión. 

Además de la fiesta, dijo sentirse feliz por la emoción que también vivió su familia al verla formar parte de este proyecto.

Ana Karen Barrientos Cruz conoció la convocatoria a través de su escuela.

Aunque reconoció que nunca imaginó una celebración de esta magnitud, la experiencia terminó por emocionarla desde el momento en que eligió junto a su mamá el vestido del color que siempre había deseado.

La joven aseguró sentirse especial y agradecida por la oportunidad de vivir una experiencia que, además de la fiesta, le permitió convivir con otras adolescentes y compartir un momento único.

Sin embargo, una de las historias más emotivas de la jornada fue la de Ximena Alemán García.

Hace 15 años, cuando tenía apenas tres días de nacida, una meningoencefalitis cambió por completo el rumbo de su vida.

Los médicos advirtieron a su familia que probablemente nunca caminaría y que su desarrollo estaría severamente limitado.

Hoy, contra todos esos pronósticos, Ximena está por culminar la secundaria, se comunica con su familia y continúa avanzando gracias a años de terapias, atención médica y acompañamiento constante.

Su madre, María del Carmen García Mondragón, recordó que durante mucho tiempo pensó que una fiesta de XV años no sería posible. 

Además de las dificultades económicas, la familia consideraba que quizá la joven no comprendería la dimensión de una celebración de este tipo.

Todo cambió cuando se probó el vestido.

La emoción con la que eligió cada detalle, su entusiasmo por el peinado y la ilusión de compartir el momento con otras adolescentes demostraron que entendía perfectamente la importancia de ese día.

Para su madre, verla vestida de princesa representa mucho más que una fiesta. Significa la recompensa de años de esfuerzo y la confirmación de que su hija ha logrado superar barreras que parecían imposibles.

Ximena padece epilepsia, microcefalia, baja visión y cuadriplejia; aun así, ha logrado avanzar mucho más allá de lo que los médicos pronosticaron cuando era una bebé.

Su madre relató que la joven ya había cumplido los 15 años en octubre pasado, pero debido a las circunstancias económicas únicamente pudieron llevarla de paseo.  Por ello, esta celebración adquirió un significado especial.

La celebración inició con una ceremonia de acción de gracias a las 12:00 horas en la Catedral de Toluca y continuó con una gran fiesta en Santa Cruz Atzcapotzaltongo, donde las jóvenes compartieron el tradicional vals, música, fotografías y momentos de convivencia con sus seres queridos.

Además, se realizó una Caravana donde trailers decorados realizaron un recorrido por las calles de la capital a las festejadas. 

De acuerdo con el ayuntamiento de Toluca y el DIF municipal, el objetivo de la iniciativa fue brindar a las adolescentes una experiencia significativa y demostrar que la solidaridad puede transformar vidas.

Para muchas de las 150 jóvenes que cumplieron su sueño, los XV años no fueron solamente una celebración. 

Fue la oportunidad de sentirse acompañadas, reconocidas y de comprobar que los sueños, incluso los que parecen lejanos, también pueden hacerse realidad.