Lo que inicialmente fue denunciado como un secuestro de la presidenta municipal de Tenancingo terminó por convertirse en una investigación por presunta simulación de delito, luego de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México revelara indicios de que el hecho habría sido planeado para justificar un faltante de 40 millones de pesos en las arcas municipales.

De acuerdo con las indagatorias, la supuesta privación de la libertad ocurrida el pasado 31 de mayo habría sido organizada por un grupo de seis personas, entre ellas la propia alcaldesa, su esposo y su cuñado. La finalidad, según la Fiscalía, era exigir un rescate millonario que sería cubierto con recursos públicos y serviría para justificar el presunto desfalco.

La investigación avanzó a partir de entrevistas, análisis de comunicaciones telefónicas y videograbaciones captadas por cámaras de vigilancia. En estas últimas, las autoridades no encontraron evidencia de violencia o sometimiento durante el momento en que la edil abordó el vehículo en el que presuntamente fue llevada por sus captores.

Además, uno de los testimonios recabados por la Fiscalía señala que el plan consistía en solicitar 40 millones de pesos y hacer que el dinero saliera del Ayuntamiento para encubrir el faltante de recursos. Las pesquisas también revelaron llamadas constantes entre los presuntos involucrados durante los meses previos a los hechos.

La FGJEM informó que tres personas ya fueron detenidas en Oaxaca, mientras que otras dos cuentan con órdenes de aprehensión vigentes. En el caso de la presidenta municipal, fue solicitada una audiencia de formulación de imputación por el delito de simulación de secuestro, programada para el próximo 9 de julio.

Por la posible afectación al erario, la Fiscalía dio vista a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción y al Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México para determinar si existió un daño patrimonial a las finanzas municipales.