** Los encarcelados e imputados por la Fiscalía mexiquense son: Brandon Jonathan “N”, Fátima Isabel “N” y María Fernanda “N”
** A estos probables homicidas se les imputan los probables delitos de desaparición y homicidio calificado cometidos en agravio del religioso, en el municipio de Tultitlán
Por: Arturo Callejo.
Foto y Video: FGJEM.
Brandon Jonathan “N”, Fátima Isabel “N” y María Fernanda “N”, son los probables responsables de haber desaparecido y luego asesinado con un arma punzo cortante al sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis dentro de un domicilio de Tultitlán, Estado de México.
Ante la tercera captura que fue la de Fátima Isabel “N”, pues huía de la justicia por al menos 14 días, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, les cumplimentó una orden de aprehensión en reclusión, mientras que los presuntos delitos que un Ministerio Público les imputa a este trío son la desaparición de personas y homicidio calificado, abunda la Fiscalía Mexiquense.
“Se tiene por acreditado tanto la probable intervención, así como la conducta que los agentes activos, es decir, Brandon Jonathan “N”, Fátima Isabel “N” y María Fernanda “N”, desplegaron a efecto de materializar la conducta delictiva, y como resultado de la misma, produjera la muerte de la víctima y el auxilio para ocultar el cuerpo. Se encuentra legalmente acreditado el hecho delictuoso de homicidio agravado”, cita la dependencia judicial.
¿Qué revelan las investigaciones ministeriales?
El pasado 29 de octubre, el padre y Fátima Isabel, quienes tenían una relación de confianza, salieron del domicilio del religioso a bordo de un automóvil para dirigirse a la casa de Brandon Jonathan, ubicada en la Unidad Habitacional Morelos, tercera sección, en el municipio de Tultitlán.
El hoy occiso convivió algunas horas con Brandon y Fátima, incluso bebieron alcohol y consumieron drogas, revelan las investigaciones de la Fiscalía estatal. Se ahonda que llegó el momento en que el sujeto agredió con un arma punzo cortante al sacerdote hasta privarlo de la vida.
En esos momentos llegó María Fernanda, pareja sentimental de Brandon y, entre los tres encobijaron y metieron en bolsas el cadáver del padre para luego atarlo a un sillón que fueron a tirar a un río de aguas negras que corre por el municipio de Nextlalpan, esto fue el 30 de noviembre.
Fátima fue testigo del asesinato
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México agrega que Fátima Isabel conoció que Brandon agredió a su amigo, el sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis y que cuando llegó María Fernanda, ésta les ayudó a ocultar y destruir evidencias, como la limpieza de la casa y eliminación de huellas materiales del hecho y ocultar el cadáver.
El padre Ernesto pertenecía a la Diócesis de Cuautitlán, en su carrera como religioso fue párroco de la iglesia de la Santa Cruz, en Tultepec y también estuvo en parroquias como la de San Pedro Apostol, en el municipio de Villa Nicolás Romero, en San Bartolomé, en Hueypoxtla, San Judas Tadeo, en Tultitlán y en la parroquia de Hacienda de Cuautitlán.