- Pobladores afirmaron afuera del Congreso mexiquense desconocer si pertenecen a Almoloya de Juárez o a Zinacantepec
Por: Jimena Guzmán
Foto: Arturo Callejo
Un grupo de habitantes de la comunidad de San Francisco Tlalcilalcalpan, perteneciente al municipio de Almoloya de Juárez, se manifestó afuera del Congreso del Estado de México para solicitar la restitución de su categoría como municipio indígena otomí.
Alegaron desconocer a que municipio pertenecen, si a Almoloya de Juárez o a Zinacantepec por lo que agregaron no tienen por el momento una certeza jurídica en cuanto a su lugar de asentamiento se refiere.
Carlos Hernández Membrino, integrante del consejo mayor del gobierno popular de San Francisco Tlalcilalcalpan, informó que presentaron una solicitud formal ante la Cámara de Diputados mexiquense para recuperar el reconocimiento municipal que, aseguró, les fue retirado.
“En 1870 fue declarado municipio y en 1892 nos retiraron la categoría. Desde aquella época tanto Almoloya de Juárez como Zinacantepec han considerado a San Francisco como una piñata”, afirmó.

El representante comunitario señaló que en 2003 el territorio fue dividido entre los municipios de Almoloya de Juárez y Zinacantepec, situación que, dijo, fragmentó a la población y debilitó su organización territorial.
Actualmente, San Francisco Tlalcilalcalpan cuenta con aproximadamente 35 mil habitantes, cifra menor a los 40 mil requeridos por la ley mexiquense para la creación de un nuevo municipio.
En ese sentido, aseguró que la localidad acredita un pasado histórico y cultural compartido, además de contar con reconocimiento como comunidad indígena por parte del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.
El representante reconoció que actualmente la comunidad carece de diversos servicios básicos e infraestructura pública, como estaciones de bomberos, policía, organismos de agua potable, infraestructura educativa y servicios de atención a la población.
No obstante, sostuvo que esos requisitos funcionan como “candados” administrativos que históricamente han impedido el reconocimiento de comunidades indígenas como municipios. Sin embargo, es lo que está asentado en la ley.
“Ninguna comunidad indígena en el Estado de México cumple con esos requisitos”, señaló, al poner como ejemplo el municipio de San José del Rincón, que inició operaciones con rezagos en materia de protección civil.
Indicó que ya cuentan con estudios técnicos para desarrollar infraestructura básica y estimó que se requerirían cerca de 100 millones de pesos para comenzar la construcción de instalaciones y prestación de servicios públicos.
Asimismo, denunció que han solicitado por escrito al Ayuntamiento de Almoloya de Juárez información sobre los ingresos públicos generados por la comunidad, sin recibir respuesta.
Afirmó que, con base en el Censo 2020, San Francisco Tlalcilalcalpan sería una de las localidades que más recursos aporta al municipio, aunque insistió en que actualmente no pueden ejercer presupuesto propio mientras el Congreso mexiquense no emita un dictamen que les restituya la categoría municipal.
“Tenemos muchas necesidades que solventar, pero mientras no se reconozca al municipio no podemos administrar recursos propios”, sostuvo.