- Entre el 1 de enero de 2025 y el 19 de abril de 2026, la actividad judicial ha sido intensa para garantizar la seguridad de los menores.
En el Estado de México, los expedientes familiares han dejado de ser simples trámites administrativos para convertirse en instrumentos de protección a la vida. El Poder Judicial del Estado de México (PJEM) reafirmó su compromiso de priorizar el bienestar y el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes (NNA) en cada una de sus resoluciones, enfocándose en generar entornos de seguridad y estabilidad emocional.
Desde el Juzgado Décimo Familiar de Tlalnepantla, la Jueza de Primera Instancia, Sara Anabel Flores Peña, destaca que la guarda y custodia no solo es un resguardo material, sino una "protección integral" que demanda un análisis sensible y profundamente responsable por parte de los juzgadores.

¿Cuál es el impacto real de las medidas de protección y custodia en el Edoméx?
Las estadísticas recientes reflejan la magnitud del trabajo realizado por los tribunales mexiquenses. Entre el 1 de enero de 2025 y el 19 de abril de 2026, la actividad judicial ha sido intensa para garantizar la seguridad de los menores:
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Medidas de protección: Se han emitido un total de 5 mil 722 medidas, de las cuales 1,559 corresponden a lo que va del presente año.
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Asuntos de guarda y custodia: Se han iniciado más de 25 mil procedimientos, evidenciando la alta demanda de intervención judicial para resolver conflictos familiares.
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Pensiones alimenticias: Se han atendido miles de casos adicionales para asegurar el sustento económico de las infancias.
Según la jueza Flores Peña, la obligación del Estado es clara: "Tenemos la obligación de privilegiar el bienestar de niñas, niños y adolescentes, colocándolo por encima de cualquier otro interés". Este principio permite que la autoridad actúe de oficio para proteger a los menores, incluso más allá de lo solicitado por los padres.
¿Cómo se integra la voz de los niños en los juicios familiares?
Uno de los mayores retos para el sistema de justicia actual es reducir el impacto emocional que los conflictos legales generan en los hijos. La postura del Poder Judicial estatal es evitar, en la medida de lo posible, que los menores sean expuestos innecesariamente al proceso judicial.
No obstante, cuando su participación es indispensable para la resolución del caso, se garantiza que su opinión sea escuchada bajo protocolos de sensibilidad:
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Escucha activa: Se reconoce que la opinión de los NNA es fundamental debido a las implicaciones que la decisión tendrá en su futuro.
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Responsabilidad judicial: Un error en la determinación de una custodia puede marcar la vida de un menor, por lo que el estudio de cada caso es exhaustivo.
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Enfoque humano: Se busca que la justicia no sea solo técnica, sino empática con la realidad social de cada familia.
Con estas acciones, el Poder Judicial del Estado de México consolida una impartición de justicia con perspectiva de infancia, colocando la dignidad y el desarrollo de los más jóvenes en el centro de la agenda pública.