- El operativo es coordinado por elementos federales, estatales y municipales.
Foto: Arturo Callejo
Por segundo día consecutivo, el primer cuadro de la capital mexiquense se mantiene bajo un fuerte despliegue de seguridad. Elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Estatal y Municipal de Toluca ejecutan órdenes de cateo en diversos inmuebles, centrando la atención este miércoles en la zona de la Plaza de la Mujer.
Estas acciones inusuales han sorprendido a comerciantes y transeúntes, provocando el cierre de vialidades clave mientras las fuerzas federales y estatales cumplen con los mandamientos judiciales para desarticular redes delictivas que operan desde el corazón de la ciudad.
¿Por qué las autoridades están cateando comercios en el centro de Toluca?
El objetivo principal de este operativo coordinado es la localización y desmantelamiento de "Call Centers" clandestinos. De acuerdo con las investigaciones, estos centros de atención telefónica improvisados operan de forma ilegal en cuartos equipados con computadoras, donde laboran principalmente jóvenes bajo el mando de grupos delictivos.
Desde estos puntos, se realizan llamadas de extorsión a la ciudadanía o se llevan a cabo intervenciones de teléfonos celulares con el fin de vulnerar las finanzas de los usuarios. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) busca frenar esta modalidad de fraude que ha crecido en la región utilizando fachadas de comercios establecidos como ópticas, zapaterías y tiendas de conveniencia.

¿Qué otros municipios están bajo investigación por este operativo?
La ofensiva contra la extorsión telefónica no se limita exclusivamente a la capital mexiquense. La estrategia de seguridad, ejecutada en conjunto por la FGJEM y las fuerzas federales, se ha extendido a zonas estratégicas del Valle de Toluca y el Valle de México.
Además de los cateos actuales en el centro de Toluca, se han reportado intervenciones simultáneas en los municipios de Metepec y Huixquilucan. El despliegue busca identificar inmuebles que comparten el mismo patrón de operación clandestina, asegurando equipos de cómputo y bases de datos utilizadas para dañar el patrimonio de los mexiquenses.