• El indígena otomí abandonó la prisión de Santiaguito, en Almoloya de Juárez
  • La CODHEM, logró su libertad vía amnistía de un crimen que no cometió
  • Casi 13 años, Carmela Flores, esposa de Tomás, esperó la salida de éste
Por: Arturo Callejo.
Fotos y video: Arturo Callejo.

La Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial del Estado de México, otorgó la amnistía a través de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de México, a Tomás Gabriel Crisanto, quien estuvo casi 13 años preso en la cárcel estatal de Almoloya de Juárez, acusado de un homicidio que no cometió.

Uno de los argumentos de la defensoría de los mexiquenses es que, durante las investigaciones se encontró que el otomí originario del municipio de Temoaya, no contó con un intérprete ni con una defensa que tuviese conocimiento de su lengua y cultura de un pueblo originario del norte del Estado de México.

El oriundo de la comunidad de Jiquipilco el Viejo, fue sentenciado el 8 de mayo de 2014 por el delito de homicidio calificado con modificativa a 43 años y nueve meses de prisión, de los cuales cumplió 12 años, nueve meses y 27 días.

tomas otomi

La indígena otomí Carmela Flores, recordó que hace 13 años, su marido fue encarcelado injustamente en la prisión de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, donde compurgaba una sentencia de 44 años, de los que cumplió casi 13, acusado de un homicidio que no cometió en su natal Temoaya.

Refirió que la única imposición del Juez que llevó el caso, fue el pago de 660 mil pesos por concepto de reparación del daño, de los cuales 300 mil pesos corrieron a cargo del Poder Judicial del Estado de México y ella juntó 360 mil pesos, por lo que tuvo que empeñar su casa.

“Y luego, con el apoyo de mis compañeras, quienes también nos ayudaron a recaudar ese dinero, nada más se pagó la reparación del daño porque era un requisito para que le dieran la amnistía”, indicó la señora Carmela Flores.

¿Por qué Tomás fue sentenciado?

La otomí recordó que, el 16 de abril del año 2013, su esposo Tomás estaba en la comunidad de Entabi, en Temoaya y que después de salir de su tienda de abarrotes que tenían, su cónyuge se subió a su camioneta y en camino a su casa se encontró a su sobrino menor de edad quien le pidió un “aventón”.

“Se subió, pero vio a estos muchachos y disparó desde la camioneta de mi esposo (el sobrino), mi esposo no iba tomado, pero lamentablemente el menor de edad (llevaba pistola), fue todo lo que pasó y ahí mi esposo dijo que iba a ir a declarar porque no tuvo nada que ver.

Entonces fue (al MP) y le fabricaron su orden de aprehensión y se lo llevaron para Almoloya. Entregamos al muchacho porque sabíamos que él había disparado, él estaba en la Quinta del Bosque (tutelar para menores infractores), pero él ya salió”, expresó la mujer.

Acotó que su sobrino deslindó de toda responsabilidad a su tío sobre la muerte de un joven al que él mismo le disparó y al cumplir su sentencia, ya abandonó el tutelar para menores infractores ubicado en el municipio de Zinacantepec, en el Valle de Toluca.

Para enfrentar la situación de Tomás, la mujer otomí vendió una camioneta y dos terrenos con tal de ver a su marido fuera de la cárcel, “él es un buen esposo, un buen ser humano y aquí estamos en la lucha hasta que él salga. Llevamos 33 años de casados, los dos somos otomíes”, indicó.

francisco vazques otomi

Congreso del Edomex celebra amnistía de Tomás

La amnistía a Tomás “N” por la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial estatal es un trabajo en equipo entre los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo, así como de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, aseguró el diputado José Francisco Vázquez Rodríguez, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la LXII Legislatura mexiquense.

Tras acudir, junto con la diputada Martha Azucena Camacho Reynoso, presidenta de la Directiva, a la Sesión Extraordinaria Pública de Asuntos Indígenas, encabezada por Héctor Macedo García, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México y del Poder Judicial, el legislador celebró la amnistía para Tomás, indígena otomí sentenciado por homicidio calificado, pues se acreditaron violaciones graves a sus derechos humanos y al debido proceso durante su juicio.

El parlamentario manifestó su satisfacción porque, gracias a la Ley de Amnistía —aprobada el 17 de diciembre de 2020 y vigente desde el 5 de enero de 2021—, se logró la liberación de una persona indefensa que pasó casi 14 años en prisión acusada de un delito que no cometió.