Los transportistas del Estado de México están al borde de un paro de labores, programado para este lunes 1 de septiembre, en demanda de un aumento a la tarifa del transporte público. La exigencia principal es que el costo del pasaje se eleve a un mínimo de 16 pesos. Según Juan Carlos Rosas Rojas, chofer de la línea intermetropolitana, aunque han sostenido mesas de trabajo con la Secretaría de Movilidad, no han logrado llegar a un acuerdo.

Rosas Rojas afirmó que, a pesar de las negociaciones, "no han podido llegar a un acuerdo para aumentar la tarifa del pasaje a un mínimo de 16 pesos". Ante la falta de avances, conductores de diversas líneas de transporte público, con el respaldo de agrupaciones del Valle de México, se unirán a una manifestación. Aunque aún están definiendo las rutas, el objetivo es presionar a las autoridades para que atiendan su demanda.

Negociaciones estancadas y la búsqueda de una respuesta oficial

La amenaza de paro surge tras varias semanas de negociaciones infructuosas. Los transportistas han manifestado su frustración, ya que desde el inicio del año han participado en mesas de diálogo y han colaborado en estudios técnicos para justificar el aumento. Rosas Rojas señaló que están a la espera de una respuesta por parte del gobierno estatal y del Instituto de Transporte.

El estudio, que busca validar la necesidad de un aumento, se realizó en colaboración con instituciones académicas de prestigio como la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Este análisis se basó principalmente en el impacto de la inflación que han absorbido los transportistas. La espera por los resultados de este estudio es clave para el desenlace del conflicto.

El factor académico y el futuro del transporte mexiquense

La colaboración con la UAEM, la UNAM y el IPN busca dar un sustento técnico y objetivo a la demanda de los transportistas. El sector confía en que los resultados del estudio demuestren la viabilidad de su petición, lo que podría llevar a un aumento de la tarifa de manera formal. Si las autoridades aceptan las conclusiones del análisis, se podría evitar la manifestación. Sin embargo, la incertidumbre persiste.

Si no hay una respuesta favorable antes del lunes, el paro de labores afectaría a miles de usuarios en el Estado de México. La medida de presión, que afectará la movilidad en el Valle de México, busca hacer valer un derecho que, según los transportistas, está pendiente desde hace tiempo. La situación pone de manifiesto la urgencia de encontrar una solución que equilibre las necesidades de los transportistas con el impacto económico para los usuarios.