Una enfermera con sus dos hijos pequeños; Una pareja de novios; una estudiante universitaria que trabajaba como cajera y una mujer embarazada, se encuentran en la lista de las 23 personas fallecidas que dejó como saldo la explosión y posterior incendio de una sucursal de una cadena de tiendas minoristas, Waldo´s, en el centro de la ciudad de Hermosillo Sonora, el 1 de noviembre de 2025. Día de Muertos.
Una vez más, un siniestro totalmente prevenible, gestionable y plenamente identificable sus causas indignó a la opinión pública mexicana: la negligencias y omisiones administrativas y operativas en una Unidad Económica de Mediano Riesgo por falta de un Programa Interno de Protección Civil desde 2021, obligatoria su renovación anual en todo el país para los inmuebles destinados a cualquier tipo de comercio y servicio.

¿Por qué? ¿Nuevamente habrá qué repetir la pregunta? ¿Es justo que 23 personas mueran por cometer la osadía de entrar a comprar sus enseres menores para el baño o la cocina a una tienda que lo último que pensarían que pudiera pasarles dentro de ella es morir calcinados? Más increíble aún es confirmar que, al formar parte de una cadena comercial millonaria con centenas de sucursales en todo el país, la empresa no tenga el cuidado de actualizar sus planes de emergencia, programas de gestión de riesgos y cumplir con la ley de protección civil.
¡Lo más insólito y agravante es que dentro de la sucursal se encontraba alojado un transformador eléctrico! No se necesita ser ingeniero para saber que un equipo de esas características no puede estar cerca de material combustible –papel, cartón, madera, muebles–, sin ventilación, ni medidas de prevención adecuadas, pero mucho menos cerca de personas. Increíble

No obstante, después de que las autoridades del municipio de Hermosillo, Sonora, dieron a conocer que la sucursal no contaba con la autorización de Protección Civil para poder operar, de inmediato, en menos de 24 horas, decenas de ayuntamientos sonorenses comenzaron a clausurar formalmente todas las sucursales instaladas en la Entidad dando cumplimiento a una instrucción del gobierno y fiscalía estatales. ¡Que responsables!
¿Cuánto cuesta implementar un Programa Interno de Protección Civil en una tienda como la tristemente siniestrada? El trámite suele ser gratuito en la mayoría de los municipios. Elaborar dicho Instrumento de planeación y operación para la salvaguarda de la población que lo ocupa y lo visita tiene un costo aproximado entre los 20 y 30 mil pesos, a través de una Consultora especializada en gestión de riesgos, lo cual incluye, la capacitación al personal, los análisis de riesgos internos y externos; el diseño de los planes de emergencia; la organización de dos simulacro al año, la difusión de medidas preventivas, entre otras acciones de carácter preventivo.
El equipamiento básico para la atención de emergencias: extintores, señalización, sistemas de alertamiento, alarmas y herramientas, implica un gasto no mayor a otros 20 mil pesos. El Equipo de Protección Personal de los Brigadistas de Emergencia, así como sus herramientas de trabajo e identificación, otros 20 mil pesos. Estos últimos gastos no son anuales, sino de una sola ocasión. En total no más de 100 mil pesos una sola vez y, en promedio, 30 mil pesos, de manera anualizada, ya incluidos su dictamen de seguridad estructural y de la instalación eléctrica.
¿Es mucho? ¿Sale caro pagar por estos servicios y equipamientos mínimos un monto de 100 mil pesos en una sola ocasión y 30 mil pesos de forma anualizada? ¿Cuánto estima usted que factura una tienda de estas características en un mes? ¿Será difícil para una cadena de centenares de tiendas cubrir con estos gastos y requerimientos de la autoridad? Verdad buena que no, nunca. Es nuevamente la corrupción, la negligencia y el no respeto al estado de Derecho, consecuencia fidedigna de que se sigue considerando que la protección civil es un gasto y no una inversión. Una obligación moral y social. ¡Feliz fin de semana!
Hugo Antonio Espinosa
Funcionario, Académico y Asesor en Gestión de Riesgos de Desastre