Para que exista fuego se necesitan tres elementos: Calor, Combustible, Oxígeno y una reacción en cadena. El fuego, en su fase inicial se denomina conato o fuego incipiente. Éste se puede extinguir sencillamente con un extintor portátil, cuyo contenido al ser rociado sobre la base del fuego, interrumpe la reacción química denominada combustión y lo extingue casi de inmediato, siempre y cuando el conato no se haya convertido en incendio, es decir, un proceso de fuego que se propaga de una forma descontrolada y que el contenido de un extintor no es suficiente para detenerlo.
Un conato de fuego es un incidente que puede ocurrir en cualquier lugar donde existan condiciones para que un material combustible, una fuente de calor y el oxígeno del ambiente detonen una reacción química. La temperatura es fundamental para que esto suceda y las características del material combustible; a mayor temperatura y mayor susceptibilidad del material (punto de inflamabilidad de algunos materiales) se incrementa la posibilidad de ignición o presencia de flama.

Si un conato de fuego se presenta en la zona de contenedores de basura dentro un colegio, provocado por un alumno al que se le hizo fácil vaciar una sustancia inflamable sobre alguno de los recipientes de basura (material combustible) y arrojar una cerilla encendida (fuente de calor), el contenido comenzará a arder en forma de conato; si éste no es extinguido inmediatamente mediante el uso de un extintor o algún otro método improvisado, se puede convertir en un incendio.
Si en una empresa o negocio, por falta de mantenimiento o sobrecalentamiento de las instalaciones eléctricas, se presenta un cortocircuito en la caja de conexión y se genera un conato de fuego y no hay un extintor cerca, o una persona que sepa dónde está y conozca cómo usarlo; si no se atiende, en pocos minutos tendremos una emergencia. Si en un centro comercial se presenta un conato de fuego en el área de tortillería, por una fuga de gas y no hay quien lo controle, tendremos rápidamente un incendio.
Así se podrían enumerar múltiples incidentes. Al no haber personas responsables y capacitadas para evitar y atender estas emergencias y un protocolo de actuación para desalojar y salvaguardar a las personas en riesgo; si tampoco se cuenta con el equipo adecuado y suficiente para combatirlas, se acumulan condiciones de riesgo que propician una inminente emergencia.

El Artículo 21 de la Ley General de Protección Civil indica que “En una situación de emergencia, el auxilio a la población debe constituirse en una función prioritaria de la protección civil, por lo que las instancias de coordinación deberán actuar en forma conjunta y ordenada”; asimismo, señala que “La primera instancia de actuación especializada, corresponde a las Unidades Internas de Protección Civil de cada instalación pública o privada, así como a la autoridad municipal”. Es sencillo saber quién debe hacerse cargo de la emergencia dentro de un inmueble y la autoridad que debe prestar auxilio inmediato.
La NOM-002-STPS-2010 Condiciones de seguridad-Prevención y protección contra incendios en los centros de trabajo, aplicable en todo el territorio nacional, establece obligaciones que las industrias, comercios, empresas e instituciones públicas y privadas deben cumplir en materia de incendios. En su numeral 5.1 se indica el imperativo de clasificar el riesgo de incendio del centro de trabajo; puede ser por áreas, plantas o niveles que lo integran, a través de la aplicación de un Estudio de Clasificación, el cual, con una sencilla ecuación, determina si el riesgo de incendio es Ordinario o Alto.
Las variables que componen la ecuación son la superficie construida del predio; el inventario máximo de materiales, sustancias, gases y productos combustibles sólidos e inflamables que se almacenan dentro del centro de trabajo; la cantidad de personas que laboran en el inmueble. Dicha ecuación presupone sólo dos resultados posibles: Menor o Mayor al coeficiente UNO.
Si el inmueble tiene una superficie construida menor de 3,000 metros cuadrados y el resultado de la ecuación es menor a UNO, el riesgo de incendio es Ordinario; si la superficie es igual o mayor a 3,000 metros cuadrados, indistintamente del resultado de la ecuación, será de riesgo de incendio Alto; asimismo, con cualquier superficie construida y/o que obtenga un resultado de la ecuación mayor a UNO, será de Alto riesgo. Según el tipo de riesgo, la norma define cual será el sistema contra incendios más adecuado para el inmueble.
Cumplir la norma contra incendio ofrece ventajas y beneficios extraordinarios: Se evitan multas y clausuras de negocios e industrias; se garantiza una operación segura de cualquier proceso de trabajo; se evitan accidentes y emergencias; se protege el patrimonio e infraestructura y, lo más importante: se salvan vidas. Esto es Protección Civil. !¡Feliz fin de semana!
Hugo Antonio Espinosa
Funcionario, Académico y Asesor en Gestión de Riesgos de Desastre