• En el país se consumen en promedio 33.5 kilogramos de pan al año por persona.

El pan de dulce mexicano dio un paso histórico al iniciar formalmente el proceso para ser declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Tras una decisión tomada por unanimidad, autoridades culturales de la Ciudad de México, historiadores e integrantes de la industria panificadora unieron esfuerzos para reconocer una tradición que documenta la memoria colectiva, los saberes intergeneracionales y la identidad comunitaria del país.

De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares de México (CANAINPPA), en el país se consumen en promedio 33.5 kilogramos de pan al año por persona, cifra que refleja el profundo arraigo de este alimento en la vida cotidiana.

Alianza entre autoridades e industria impulsa la candidatura ante la UNESCO

El expediente fue coordinado e impulsado por Julián Castañón Fernández, presidente de la CANAINPPA, junto con Mónica León, responsable del proyecto por parte de la cámara. La iniciativa sumó el respaldo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México —a través de la Dirección General de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural, encabezada por Mariana Gómez Godoy—, representantes de las alcaldías capitalinas, así como de un grupo de investigadores e historiadores entre los que destacan Grissel Huerta y Ángel Castañón.

El trabajo técnico incluyó la recopilación de testimonios y la documentación de técnicas artesanales que vinculan al pan de dulce con festividades, reuniones familiares y rituales comunitarios.

Nutriólogos advierten por el exceso de azúcares y grasas en el consumo diario

Pese al alto valor histórico y cultural que respalda la candidatura, especialistas en salud recuerdan que el reconocimiento no altera el perfil nutrimental del producto. Elaborado principalmente con harinas refinadas, azúcares añadidos y grasas saturadas, una sola pieza puede igualar o superar el límite diario de 25 gramos de azúcar recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Instituciones como la Escuela de Medicina de Harvard aconsejan moderar su ingesta a una pieza por semana, debido a que el consumo diario de carbohidratos de absorción rápida provoca picos de glucosa e insulina en la sangre, factor de riesgo para desarrollar resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.

Expertos sugieren moderación para evitar riesgos cardiovasculares y obesidad

El hábito de ingerir pan dulce todos los días sin acompañamiento de fibra propicia la acumulación de grasa visceral, síndrome metabólico y mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, el uso de grasas trans en recetas comerciales contribuye a elevar el colesterol LDL ("malo") y reducir el HDL ("bueno").

Pese a ello, los médicos aclaran que no se trata de proscribir el alimento, sino de consumirlo de forma ocasional y en porciones controladas dentro de un estilo de vida activo, preservando su disfrute como una tradición cultural sin comprometer la salud.