- Mario Delgado admite que padres, madres y maestros aún no han sido escuchados; las 32 entidades discutirán el tema
Por: Jimena Guzmán
El secretario de Educación Pública federal, Mario Delgado Carrillo, encabezó la Primera Reunión Plenaria Extraordinaria con los secretarios de Educación estatales para abordar la propuesta de ajuste al cierre del ciclo escolar 2025-2026, impulsada bajo los argumentos del calor extremo y la movilidad que generará el Mundial de Futbol 2026.
En el encuentro, Delgado reconoció que la presidenta Claudia Sheinbaum ha convocado a la reflexión y al diálogo profundo ante lo que llamó un "imperativo democrático", admitiendo que aún faltan voces importantes en la mesa: las de padres, madres de familia y el magisterio, cuyas realidades varían según el territorio.
Las 32 entidades federativas deberán discutir el tema para incorporar esas perspectivas y buscar un balance que permita flexibilizar el sistema educativo uniforme.
El funcionario cuestionó el artículo 87 de la Ley General de Educación, que exige entre 185 y 200 días efectivos de clase, calificándolo como un residuo de la visión tecnocrática alineada con los estándares de la OCDE.
Argumentó que países como Francia y Bélgica tienen sistemas educativos de primer nivel con menos de 170 días de clase, y que para la Nueva Escuela Mexicana lo importante es el aprendizaje en comunidad, no las horas de custodia.
Señaló que, tras la entrega de calificaciones, después del 15 de junio, las escuelas entran en un periodo de inercia dedicado a la descarga administrativa hasta mediados de julio, manteniendo las aulas abiertas sin propósito pedagógico real.
"Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de nuestra niñez. La realidad es que México no cabe en un solo calendario", enfatizó.
Delgado también abordó la desigualdad climática del país, donde Sonora registra 45 grados, mientras la Huasteca Potosina, la Sierra de Oaxaca y la Chontalpa de Tabasco enfrentan condiciones completamente distintas, lo que hace inviable un calendario único nacional.
Reconoció además la carga que recae sobre las mujeres cuando se cierra la escuela, y criticó que el sistema económico actual obliga a las familias a buscar dónde dejar a sus hijos para trabajar.
"La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado”, subrayó.