• Es responsabilidad de todos que que la disposición final de los residuos sólidos no siga siendo uno de los principales factores de riesgo de desastre

La basura es aquello que ya no sirve o no se usa; lo que estorba y se desecha después de ser utilizado; los restos o residuos de algo que fue útil. Sin embargo, la basura tiene otra concepción y otros valores de uso y de cambio cuando salen del dominio de su poseedor; asimismo, al dejar de tener uso y ser conducidos a su disposición final los residuos tienen efectos y consecuencias para bien o para mal, según sea su reúso o sitio donde sean depositados.

Un residuo es un “material o producto cuyo propietario o poseedor desecha y que se encuentra en estado sólido o semisólido, o es un líquido o gas contenido en recipientes o depósitos, y que puede ser susceptible de ser valorizado o requiere sujetarse a tratamiento o disposición final”, así lo define la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, publicada hace más de 20 años.

Camión de basura

Esta Columna se escribe desde la capital del Estado de México, no obstante, el fenómeno de la recolección, transferencia y disposición final de los residuos sólidos de Toluca, la Bella, con casi un millón de habitantes, no dista mucho del proceso de otras grandes ciudades en torno a la gestión de la basura. Así que tómese como ejemplo de una problemática multifactorial, generalizada y extendida por todo el país que nos afecta e involucra a todos.

Su eficacia requiere, además de políticas públicas novedosas, una actitud diferente y responsable por parte de la ciudadanía que aún no comprende que abandonar a su suerte, en la calle, una bolsa de basura o cualquier desecho que no nos sirve y estorba es un bumerán, la construcción social de un riesgo y un insulto a la naturaleza que irremediablemente regresa. ¡Como si la calle no fuera también nuestra casa!

En Toluca, a través del método de parada fija, todos los días salen a trabajar en la recolección domiciliaria de basura más de 400 empleados del Ayuntamiento, encargados de la transferencia y disposición final de residuos sólidos, a bordo de más de 100 vehículos recolectores que recorren las más de 200 rutas que cubren el 95% del territorio municipal, de manera terciada.

Aún así, pese al gran esfuerzo, pareciera que el camión no siempre pasa, se podrá escuchar la queja de algún vecino. Entonces, sí ese vecino impaciente decide no esperar la próxima llegada del camión recolector, o buscar el contenedor fijo más cercano, y resuelve su problema doméstico de acumulación de basura (quizá un par de bolsas), depositándola en la calle, transforma su frustración en un problema para la ciudad.

Por la noche, después de que el viento y la movilidad ciudadana hacen lo propio para arrastrar la basura hacia las alcantarillas, mientras la población descansa y los negocios se encuentran cerrados, el personal de la Dirección de Operaciones del Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca (OAST), emprende otro de los servicios municipales que dan sostenibilidad y viabilidad a la ciudad Toluqueña. El desazolve preventivo; la limpieza de coladeras y rejillas en los corredores urbanos y comerciales todos los días.

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Por la mañana, ya con la luz del día, se realiza también la limpieza de canales a cielo abierto, en las zonas de riesgo; las revisiones a los colectores, cárcamos y pozos de visita. Todo esto en las 33 zonas susceptibles de inundación que se tienen identificadas. 20 en zonas urbanas y 13 en rurales, con un principal objetivo: retirar los residuos sólidos que desafortunadamente terminan ahí.

Para tener una idea del tamaño del fenómeno que relaciona la cantidad de basura depositada en la calle con los riesgos de inundación, en los tres primeros meses del año, el OAST desazolva más de 15,000 metros lineales de drenaje y retira 1,300 metros cúbicos de desechos, equivalente a 216 camiones de volteo, únicamente en las zonas susceptibles de inundación. Como puede apreciarse, un territorio sostenible requiere de una suma de esfuerzos ciudadanos y gubernamentales para que la disposición final de los residuos sólidos no siga siendo uno de los principales factores de riesgo de desastre. ¡Feliz fin de semana!

Hugo Antonio Espinosa

Funcionario, Académico y Asesor en Gestión de Riesgos de Desastre

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