Después de una noche de celebración, la cruda (resaca) puede aparecer con síntomas como dolor de cabeza, náuseas, cansancio, mareo, sed intensa y sensibilidad a la luz.

Aunque no existe una cura mágica, sí hay remedios efectivos que ayudan a aliviar los síntomas y acelerar la recuperación.
1. Hidratación: el remedio más importante
- El alcohol deshidrata el cuerpo, por lo que beber agua es fundamental.
- Toma agua natural desde que despiertas
- Las bebidas con electrolitos o suero oral ayudan a reponer sales minerales
- Evita refrescos muy azucarados
2. Alimentos que ayudan a recuperarte
- Comer ligero puede marcar la diferencia:
- Caldo de pollo o de verduras: repone líquidos y minerales
- Plátano: aporta potasio
- Huevos: contienen cisteína, que ayuda a procesar toxinas del alcohol
- Avena o pan integral: suaves para el estómago y aportan energía
- Evita alimentos grasosos o muy condimentados, ya que pueden empeorar las náuseas.
3. Descanso y sueño reparador
Dormir bien ayuda al cuerpo a recuperarse. Si es posible, toma una siesta y evita actividades físicas intensas durante el día.
4. Analgésicos con precaución
Medicamentos como el paracetamol o el ibuprofeno pueden aliviar el dolor de cabeza, pero úsalos con moderación y evita combinarlos con más alcohol. No se recomienda tomarlos con el estómago vacío.
5. Remedios naturales
- Algunas opciones naturales pueden aliviar síntomas leves:
- Té de jengibre: ayuda con las náuseas
- Té de manzanilla: calma el estómago
- Miel: aporta energía y ayuda a metabolizar el alcohol
- 6. Ducha tibia
- Una ducha tibia puede ayudarte a sentirte más alerta y aliviar el malestar general, pero evita el agua muy caliente.
7. Prevención: el mejor remedio
Para evitar la cruda:
- Alterna bebidas alcohólicas con agua
- Come antes y durante el consumo de alcohol
- Evita mezclar diferentes tipos de bebidas
- Consume alcohol con moderación
Conclusión
La cruda puede ser incómoda, pero con hidratación, buena alimentación y descanso, sus efectos pueden reducirse considerablemente. Escucha a tu cuerpo y, si los síntomas son intensos o persistentes, lo mejor es consultar a un profesional de la salud.