Ciudad de México, diciembre de 2025. La llegada del invierno trae consigo un repunte en las enfermedades respiratorias, según revela UNAM Global. Factores ambientales y sociales se combinan para facilitar la transmisión de virus y bacterias, incrementando el riesgo de contagios en la población.

Gripe y Resfriados • Avantis, La Respuesta en Salud

Cambios ambientales que debilitan las defensas

Durante los meses fríos, la humedad ambiental desciende, provocando sequedad en las vías respiratorias. La mucosa nasal y pulmonar, encargada de atrapar polvo y microbios, pierde eficacia al resecarse.

Además, el frío reduce la movilidad de los cilios, pequeñas estructuras que desplazan la mucosidad hacia el estómago para destruir agentes externos. Al funcionar más lentamente, permiten que los patógenos permanezcan más tiempo en las vías respiratorias, aumentando el riesgo de infecciones.

Factores sociales y de comportamiento

El invierno también favorece la concentración de personas en espacios cerrados, especialmente durante las festividades decembrinas. Estos ambientes poco ventilados incrementan la probabilidad de transmisión de microbios.

La exposición constante al aire frío obliga al cuerpo a esforzarse para mantener la temperatura interna, lo que requiere mayor hidratación. Si no se consume suficiente agua, las mucosas se resecan aún más, debilitando otra barrera natural contra los patógenos.

Datos y consecuencias de la temporada

De acuerdo con UNAM Global, en 2023 se registraron más de 18 millones de casos de enfermedades respiratorias agudas en México, incluyendo COVID-19, faringitis, bronconeumonía y neumonía.

  • Primavera y verano: 7 millones 894 mil 484 casos.
  • Otoño e invierno: 10 millones 781 mil 906 casos.

Cómo diferenciar y prevenir

No todas las molestias respiratorias tienen el mismo origen:

  • Alergias: ojos llorosos y moco claro.
  • Catarro: estornudos y dolor de garganta.
  • Faringitis o laringitis: dolor al hablar, tragar o pérdida temporal de la voz.

Recomendaciones para prevenir contagios

  • Mantener la hidratación diaria.
  • Ventilar espacios cerrados regularmente.
  • Descansar adecuadamente.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Cubrir estornudos y tos con el antebrazo.
  • Usar cubrebocas si se presentan síntomas.
  • Proteger especialmente a personas vulnerables.

Si aparecen síntomas como fiebre, dolor en articulaciones, cansancio extremo o dificultad para respirar, es imprescindible buscar atención médica para descartar complicaciones como COVID-19, influenza o neumonía.